Las notas fluyen lento, por entre mis oidos, deslizandose por mis neuronas que transmiten freneticas los impulsos provocados por sonidos provenientes de aquellos auriculares pegados a mis orejas. Estos dìas han sido agitados, revoltosos, confusos. El final de "La ciudad de las bestias" y la interminable batalla contra los potenciales quimicos y orbitales sp3 mantienen a mi cansado cerebro trabajando incesantemente contra reloj. La señora situada mi derecha estornuda y me salpica el brazo con su "bao", "¡que asco!", me repito mientras comienza la parte acelerada de las notas que emanan del maravilloso invento dentro de mi bolsillo. Una estaciòn más y estarè en la terminal de autobuses listo para regresar a mi natal puebla en busca de aire puro y las personas que quiero. La señora que provocó el desastre sanitario dentro del vagón se baja y estornuda de nuevo salpicando a un pobre señor quien al parecer, fuè escogido al azar por el conductor del metro para detenderse frente a el y darle una gelatinosa sorpresa. Me rio, pero disimuladamente pues a mi tambien me pasó lo mismo. subo el volumen y las notas repiten el sonsonete de la idea principal, dejo de reir y escucho con atencion los acordes que me erizan los pelitos de los brazos.$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$$ $$$$$$$$$$$$$$$$$$$$ Como casi todos los días, el sol es una mezcla de luz y neblina pasajera en el DF. La gente camina en masa por las calles perdiendose por un momento entre edificios y coches que apurados por sus conductores, rugen esperando el verde del semaforo para correr como caballos de carreras. El vendedor de periodicos en la esquina grita "muere en avionazo ex-edil, muere ex-edil, justicia del DIVINO" y una muchacha me ofrece dejar de fumar con el ultimo tratamiento de Pfeiffer... o como se escriba. Al llegar a la estación compro mi boleto correspondiente al camión que saldrá en 3 segundos y corro al anden para abordarlo. Tranquilidad y espacio para escuchar de nuevo las notas de Debussy mientras espero con ansias llegar frente a Alejandra y mi familia, para contarles que mi semana compuesta de días parecidos al de hoy, me hacen extrañarlos más, y que este ambiente de gran urbe y pocas nueces me hace sentirme extraño, como fuera de mí por ratos. Al llegar mesentiré de nuevo en casa, pero siempre con la sensación de venir de visita. El único recuerdo palpable de mi vida surreal y novedosa de por ahi son: mis boletos del metro, las llaves del depa y el boleto abierto para el regreso del domingo. Escucho de nuevo, las notas apacibles que distraen mi atención hacia dentro, resonando las teclas en mi cabeza, escuchando escuchando.
sábado, 6 de octubre de 2007
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